La migración a la nube es una de las decisiones estratégicas más importantes para las empresas que desean modernizar su infraestructura IT. Sin embargo, el camino hacia la nube puede presentar dificultades, especialmente si en los business case iniciales y en los proyectos de implementación no se tienen debidamente en cuenta algunos factores críticos.
Según análisis recientes de Gartner, el 70% de las empresas ha encontrado obstáculos en la migración a la nube precisamente debido a una planificación insuficiente, con repercusiones en costes, seguridad y rendimiento. Además, el informe 2024 sobre el Estado del arte del Cloud pone de manifiesto cómo muchas organizaciones subestiman la integración con los sistemas legacy y la gestión de los costes, lo que genera ineficiencias operativas. Estos aspectos, si no se abordan de forma estratégica, pueden comprometer el valor de la nube y ralentizar el retorno sobre la inversión.
Algunas temáticas, que emergen con fuerza en las fases posteriores, pueden influir en el rendimiento, la seguridad y la gobernanza de la infraestructura, convirtiendo la nube en una oportunidad no plenamente aprovechada. Comprender estos elementos con antelación permite evitar obstáculos y adoptar una estrategia cloud verdaderamente eficaz.
Uno de los aspectos cruciales en la elección de una solución cloud es la compatibilidad con la infraestructura IT ya en uso. La posibilidad de integrar la nube sin interrupciones operativas permite a las empresas adoptar un enfoque híbrido, manteniendo algunos recursos on-premise y transfiriendo otros a la nube sin riesgos de discontinuidad.
Una infraestructura cloud eficiente pasa también por la posibilidad de utilizar herramientas y plataformas para una gestión simplificada. La posibilidad de monitorizar y controlar los propios entornos simplifica las operaciones IT y mejora la productividad empresarial.
La nube debe adaptarse de forma dinámica a las necesidades de la empresa, permitiendo escalar los recursos en función de la demanda sin restricciones rígidas. La escalabilidad elástica es esencial para garantizar la eficiencia operativa y la continuidad del negocio.
La protección de los datos y el cumplimiento normativo son elementos indispensables en la elección de un proveedor cloud. Es fundamental confiar en un proveedor que garantice el pleno control de los datos empresariales y que respete la normativa de referencia. La soberanía del dato es un aspecto crítico que en los próximos años planteará desafíos cada vez más importantes.
Un equipo de solution architect expertos, así como un soporte técnico fiable, son determinantes para un correcto diseño y gestión de la infraestructura cloud. La presencia de un equipo especializado con experiencia en el mercado local representa un valor añadido para las empresas que necesitan asistencia oportuna y orientada a sus necesidades.
A la luz de estos aspectos, es fundamental que las empresas adopten un enfoque estructurado en la elección de la solución cloud. Considerar desde el principio factores como la integración, la gestión centralizada, la escalabilidad, la seguridad y el soporte permite construir una infraestructura cloud sólida, evitando dificultades a largo plazo. El éxito de la migración no depende únicamente de la tecnología, sino también de la capacidad de identificar un proveedor capaz de responder a estos requisitos.
VMware sobre Aruba Cloud es una de las soluciones que cumple con estos criterios, ofreciendo una infraestructura escalable, segura, con costes predecibles, y con amplias posibilidades de personalización y soporte.